sábado, 23 de julio de 2016

¡CON UN CARRITO Y UN LÁPIZ SE VA DE VACACIONES!


Bueno y ya terminando julio hemos vuelto para volver a irnos. ¡Que nadie se asuste! Volveremos poco antes de septiembre. Todo el mundo necesita descansar  y Con un carrito y un lápiz se lo ha ganado con creces. 

Como buenos maestros hacemos balance de nuestro curso y estamos bastante satisfechos, se podría decir que nos vamos con los deberes cumplidos. Teníamos una meta y ahora tenemos muchas más, el final de una siempre será el principio de otra y eso es lo que nos mantiene vivos. 

No nos dan miedo los cambios, de hecho queremos millones de cambios, nos aburre ver siempre los mismo, así que esperemos que el verano sirva para eliminar lo innecesario, desequilibrar lo justo y reequilibrar lo imprescindible. 

Volveremos renovados, desintoxicados, con la mente abierta y el corazón caliente. Teniendo en cuenta el balance y mirando con ansias al futuro. 

Recuerda, Que nada ni nadie te quite las ganas de seguir luchando por tus sueños.



6 REGLAS BÁSICAS PARA PROTEGERSE DE LOS PELIGROS DEL VERANO


¡Bendito verano! Todo el año esperando este momento y cuando llega nos aferramos a él como si fuera lo último que nos quedara por hacer en esta vida. Pero señores que la luz del sol no nos impida ver la realidad, el verano es la época del año más peligrosa y la falta de precaución puede traer disgustos a más de una familia. Por esa razón a continuación te traemos las 6 reglas básicas para que tu verano sea mucho más que perfecto. 

1. ¡PROTÉGETE!

Si los extraterrestres invadieran la tierra y nos atacaran con pistolas lanza rayos de sol ¿Te protegerías? Pues entonces ¿Qué impide que lo hagas en verano? Usa protección y no me seas animal, hoy igual no pasa nada pero mañana ya será demasiado tarde. 

Y si hablamos de niños aún con más razón. La piel del niño es mucho más sensible que la tuya, se quemara mucho antes y con mayor grado de intensidad. Inculcar ciertas medidas de prevención desde muy pronto evitará problemas de piel en un futuro.

Intenta usar protecciones resistentes al sol y recuerda que es necesario renovarlas cada año. Puedes evitar ese angustioso momento en el que la crema te deja la piel pringosa con protecciones en formato spray, mousse, etc. 


2. ¡HIDRÁTATE!

Bebe mucha agua, no sirve cualquier líquido ya lo sabes. Hay muchas bebidas que más que hidratar hacen el efecto contrario, así que a ese tipo de bebidas añade 2 litros de agua como mínimo al día. Te puede ayudar llevar una botellita de agua fresca siempre encima o hacer uso de una neverita siempre que vayas a la playa o a la piscina. Hazle saber a tu hijo/a lo importante que es beber agua en verano aunque no tengamos sed.




3. EVITA LOS GOLPES DE CALOR

Los golpes de calor, aunque no lo creas, se pueden evitar. Lleva siempre puesta una gorrita, sombrero,  etc. Intenta pasar el menor tiempo posible expuesto al sol y si lo haces, refréscate cada poco tiempo. 

Hay ciertas horas del día más peligrosas, como pueden ser el medio día y las primeras horas de la tarde. Evita exponerte al sol en esa franja horaria y si tú no puedes evitarlo, por lo menos evita que los niños queden expuestos de 12:00 a 17:00 por ejemplo.

Climatiza tu casa, no digo que pongas el aire a  20 grados todo el día pero intenta que haya una temperatura de unos 25 grados que no eleve demasiado tu temperatura corporal. Con niños pequeños es mejor climatizar antes de llegar a casa y así evitaremos las corrientes de aire acondicionado.

Finalmente, como bien hemos dicho antes, el agua será tu gran amiga. 




4. LOS CORTES DE DIGESTIÓN, UNA MALA DECISIÓN 

Dicen que no te pasa nada hasta que al final te acaba pasando. Si, es un coñado tener que esperar dos horas, pero más coñazo es que un corte de digestión te arruine el día, y mucho peor, que un corte de digestión te pille en el agua y nadie pueda ayudarte en ese momento. Espera, por lo menos hora y media y evita los contrastes de temperatura bruscos. Explícale a tu hijo/a lo que puede pasar si no cumple esta medida de prevención. 

5. PISCINA/PLAYA + NIÑOS = ❌

Esto es, sin duda, lo más peligroso del verano. El porcentaje de ahogamientos infantiles aumenta cada verano, un auténtico drama familiar que podría evitarse muy fácilmente si seguimos los siguientes consejos:

Una vaya evitará que los niños se acerquen a la piscina.

Es aconsejable enseñar a los niños a defenderse en el agua desde bien pronto.

No pierdas de vista al niño.

Si un descuido hace que pierdas de vista a tu hijo puedes hacer uso de algunos sistemas de alarma que detecten si el niño ha caído al agua y te avisan en el momento.


Si finalmente no hemos podido evitar la tragedia intentaremos, por lo menos, conocer las maniobras para recuperar a un niño que acaba de ahogarse. No te lo vas a creer, pero ese tiempo en el que tardarán en ayudarte es imprescindible y solo tú podrás hacer algo en ese momento. Aquí te dejamos dos vídeos para que sepas qué hacer en estos casos:




6. EL COCHE, UNA TRAMPA MORTAL

Esto no tendría que ser necesario decirlo pero siguen apareciendo casos con lo que entiendo que la gente no es consciente del peligro que conlleva dejar a tu hijo o a tu mascota en el coche en verano. Al poco tiempo la temperatura del coche subirá progresivamente, el niño se deshidratará y finalmente morirá por un golpe de calor. Utiliza la cabeza amigo. 


Finalmente decir que hay ciertos grupos de población más sensibles que otros y que dependen de nosotros para protegerse, como pueden ser los niños, los ancianos y los enfermos dependientes.

Además no debemos olvidar también a nuestros animales, que, sin duda son los más perjudicados en estas fechas, no tanto por las consecuencias de un calor excesivo sino por la irresponsabilidad del ser humano. Inculca respeto hacia los demás y lo que no quieras para ti que no lo tengan que sufrir otros. 


Asume la responsabilidad que te corresponde o un día decidiste aceptar, y delega cuando tu irresponsabilidad pueda poner en peligro la vida de otros, como bien dicen por ahí: "Mejor solo que mal acompañado".